Empieza por tu caso
Encontrar el dinero que encaja
Un recorrido práctico para reducir el universo de financiación desde la situación real del proyecto antes de buscar fondos, ayudas o préstamos por nombre.
Empieza por tu proyecto. No por el nombre del fondo.
Este mapa no decide qué financiación debes aceptar. Sirve para reducir el universo hasta las vías que merece la pena estudiar.
1. Qué quieres financiar
No es lo mismo financiar un proyecto de I+D, la primera validación comercial, contratación y crecimiento, maquinaria, expansión internacional, una ronda de scale-up, una adquisición, infraestructura o circulante.
El uso del dinero elimina muchas vías antes de mirar el importe.
2. En qué momento estás
Describe lo que existe hoy: empresa todavía no constituida, primeros clientes, ventas repetibles, crecimiento acelerado, EBITDA positivo, inversores profesionales ya dentro, proyecto tecnológico con TRL definido o una operación de compra identificada.
3. Cuánto necesitas y para cuánto tiempo
El ticket cambia el mapa. Una necesidad de 100.000 euros puede encajar en instrumentos que nunca analizarán una operación de 20 millones. Y una ronda de 50 millones puede necesitar inversores y coinversión que no tienen sentido en fase inicial.
4. Qué puedes demostrar hoy
Según el instrumento pueden importar fondos propios, facturación, margen o EBITDA, contratos, recurrencia, crecimiento, propiedad intelectual, TRL, inversores previos, gobierno, capacidad de devolución, impacto o cofinanciación.
5. Qué condiciones puedes aceptar
Antes de elegir una fuente conviene saber qué estás dispuesto a asumir: devolución e intereses, garantías, dilución, nuevos socios, derechos de gobierno, warrants, hitos, reporting, cofinanciación o restricciones de uso.
6. Reduce por instrumento
- Subvenciones y ayudas
- Deuda y financiación reembolsable
- Capital privado y growth
- Innovación tecnológica y scale-up
- Financiación participativa
7. Identifica la puerta real
Comprueba si el acceso es directo o pasa por un intermediario.
Esta pregunta evita un error frecuente: intentar «pedir» a una institución un dinero que solo llega a las empresas a través de fondos, inversores o plataformas.
8. Amplía la geografía
Si el proyecto puede recibir inversión exterior, abre también capital internacional que puede invertir en España.
No se trata de enviar el mismo dossier a todo el mundo. Se trata de no descartar por geografía a quien sí puede invertir en tu situación.
Tres ejemplos
Pyme innovadora que necesita 300.000 euros para crecer. Puede tener sentido comparar ENISA, financiación ICO, instrumentos CDTI si el uso es I+D y, según evidencia y estrategia, capital privado. No son equivalentes: hay que bajar a condiciones.
Scale-up tecnológica que busca una ronda de 50 millones. El universo cambia: fondos growth, STEP Scale Up, venture debt cuando exista equity profesional suficiente y otros inversores internacionales pueden empezar a ser relevantes.
Proyecto que busca una ayuda pública concreta. La BDNS puede ser un buen punto de entrada, pero la decisión real está en las bases, el plazo y el gasto financiable de cada convocatoria.
Son ejemplos de navegación, no recomendaciones de financiación.
El recorrido que buscamos
proyecto
→ momento
→ uso
→ importe
→ evidencia
→ condiciones asumibles
→ instrumento
→ fuente concreta
→ puerta de acceso
→ documentación
→ primer movimiento
Cuando esa cadena está clara, «buscar dinero» deja de ser una búsqueda abierta y se convierte en una investigación concreta.
Sigue por tu pregunta
No hace falta empezar por el nombre del fondo.
Puedes entrar por tu propio caso, por el tipo de financiación que aceptarías, por una opción concreta o por las reglas que ayudan a descartar vías que no encajan.
Cuando ya no buscas información
La siguiente puerta depende de la operación que tengas que ejecutar.
Paraíso mantiene la investigación. Si el problema pasa a ser elegir forma, negociar una operación, estructurar instrumentos o componer capacidades, el recorrido continúa en la superficie que corresponde.